Reynosa , Tamaulipas , Mx Año 1 Jueves , 18 de Enero del , 2018
Inicio
Direción: Juan Manuel Villarreal H.

Fecha:2015-01-19 Por: Redacción | Enlace Digital

Todas sabemos que la “panza chelera” el el resultado de un excesivo consumo de cerveza, pero ¿sabes tú cuál es la razón científica?

Cuando tomamos cerveza, el hígado se pone a trabajar de forma intensa para desintoxicar el alcohol y no logra procesar todas las demás comidas que se ingieren al mismo tiempo. Porque si te pones a pensar, es muy común que cuando tomamos una cerveza, la acompañemos con unas deliciosas botanas ricas en grasa, como unos cacahuates, unos tacos y más.

Así el hígado se “desentiende” de todos esos otros alimentos y se concentra el alcohol, que es lo que más lo intoxica, dejando la digestión de grasas para después. Pero para cuando termina este proceso, las grasas ya se instalaron en el cuerpo, específicamente en el abdomen, y llegan para quedarse.

Ahora, si agregamos los factores género y edad, la ecuación se complica, pues a partir de los 35 años el metabolismo de los hombres se hace más lento y las grasas se digieren menos. Además genéticamente los hombres están más predispuestos a acumular grasa en el abdomen mientras que las mujeres la almacenan en las caderas.

Y por supuesto no olvidemos que la cerveza tiene un alto índice glicémico. Eso significa que hace que se disparen los niveles de glucosa e insulina en el cuerpo, además del alto aporte calórico que representa, incluso aquellas que están etiquetadas como light.

Como es un hecho que no vamos a dejar de tomar cerveza porque, aceptémoslo, es rica y va con todo, lo que sí podemos hacer es controlarnos de comer otros alimentos altos en grasa mientras bebamos. Tal vez preferir botanas frescas como pepinos, apios y zanahorias. Y entre una y otra cerveza, consumir un vaso de agua para ayudarle al hígado a llevar a cabo su proceso de desintoxicación. Y mientras tanto ¡salud!

Cortesía de Fundación UNAM 

 
Mail: contactoenlacedigital@gmail.com