Reynosa
Por Oscar Díaz Salazar
Alejandro Llanas
Con la misma receta vacuna para descalificar a los rivales políticos, que tantos éxitos ha tenido, y que consiste en meterle miedo al asustado con el cuento de “ahí viene el Cuco”, que en la versión actual consiste en acusar al contrincante, sin pruebas, de estar sujeto a investigación por parte de las agencias gringas, por vínculos con narcotraficantes, con ese mismo esquema dio inicio la campaña por la dirigencia del PAN Tamaulipas.
La pandilla de la Vaca Salvatrucha difundió que la otra planilla cuenta entre sus filas a un personaje que presuntamente está ligado al líder de un cartel, y que las agencias norteamericanas ya lo están investigando. Suponiendo, sin conceder, que la información que compartieron los cabezucos es cierta, no debemos olvidar que estamos en México, y que hasta en tanto no se le declare culpable al personaje, o no lo requiera formalmente la autoridad norteamericana, el aludido tiene sus derechos políticos a salvo, lo que le permite participar en política.
El personaje cuestionado, que ya no está en la planilla que encabezan Gloria Garza y Truko Verastegui, si en algún momento lo estuvo, es el exdiputado federal Alejandro Llanas, oriundo de Río Bravo, al igual que la candidata de las vacas locas.
Aunque no meto las manos al fuego por Llanas, veo que la acusación no está acompañada de documentos probatorios, y aunque lo repitan y lo publiquen miles de veces, no por eso se convierte en verdad la acusación cuyo soporte es la mención de que los gringos lo investigan.
Más o menos a la mitad del Vacato, del periodo de gobierno de Cabeza de Vaca, coincidí con el ex diputado Alejandro Llanas en un desayunadero de mi pueblo.
Recuerdo que en esa ocasión el riobravense que es muy cercano al Truko, me platicó el origen de su distanciamiento con el entonces gobernador, con el que en un tiempo llevó la fiesta en paz.
Llanas me dijo que en la Cámara de Diputados hizo muy buenos amigos, y que varios de sus ex compañeros tenían influencia sobre funcionarios de la SCT, de Capufe y de otras dependencias que realizan obra pública. Esas relaciones cultivadas durante su legislatura, le ayudaron a conseguir importantes contratos de obra pública para la constructora de su propiedad.
Alejandro Llanas me platicó que un día le llamó Cabeza de Vaca para demandarle una parte o comisión de los negocios que traía, y que él le respondió que esos negocios los hizo por su cuenta, con su empresa y con sus relaciones, agregando que con gusto estudiaría sus propuestas para hacer otros negocios en conjunto, si recibía su invitación respectiva.
A la insistencia de Cabeza de Vaca en demandar una parte de las ganancias de un contrato ejecutado por una empresa en donde Cabeza de Vaca no tenía ni tuvo ningún aporte, Llanas le respondió con este argumento: lo que tú me pides no está bien, pues es como si yo te pidiera comisión por las obras tal y cual que trae la empresa constructora de tu hermano José Manuel.
La exigencia de dinero a manera de extorsión, piso o cuota, es la razón del distanciamiento de Cabeza de Vaca con el ex diputado Alejandro Llanas, y por eso no me sorprende que participe en contra de la candidata de Vaca, como tampoco me sorprende la aplicación del modelo Cabeza de Vaca para descalificar a los rivales, con el argumento de que las sacrosantas agencias norteamericanas lo están investigando.